Seguridad

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La técnica Alexander no pretende ser un procedimiento sicológico, ni expresarse en los términos de esa disciplina. Alexander se basa en la existencia de un principio de unidad en el funcionamiento que es inherente a un desempeño ideal. Mientras más se descubre, va teniendo lugar una serie de manifestaciones positivas que van de lo físico a lo más sublime y menos tangible de nuestra naturaleza a cada momento. Y es que en realidad siempre es así: todos estos aspectos están en relación en cada instante, aunque no podamos notarlo.

Nadie puede estar enojado sin tener una clara disposición corporal hacia la tensión y a la posición fetal (curva primaria), y así mismo nadie puede estar feliz sin tener una tendencia a estar mas abierto y erguido. Lo que obtenemos dando importancia a nuestra dirección de nosotros mismos en el proceso de aprender, o aprender a hacer, es un aprendizaje profundo, cultivado en un proceso que deja fuera las dudas sobre la propia capacidad, y va produciendo un estado en el que podemos sentir que tenemos “algo” que decir, y que no existe problema alguno con ponerlo en vista de todos.

Frederick Matthías Alexander decía que “encontramos la clave de la felicidad cuando vemos a un niño sano dedicado enteramente a hacer algo que le interesa”¹, y que intentaría “demostrar que la falta de felicidad real manifestada por la mayoría de los adultos se debe al hecho de que experimentan un uso de sus mecanismos sicofísicos que, en lugar de mejorar, se deteriora continuamente”², relacionando de este modo un aspecto tangible, la dirección, algo que podemos intentar manejar con cierta facilidad, con algo intangible y que no se puede manejar tan fácilmente: las emociones.

Este vínculo entre nuestra dirección y la generación de sentimientos y emociones, está siempre activo, y siempre hay reflejos que podemos detectar. ¿Asociaría alguien, acaso, un dolor postural a un estado en el cual los pensamientos y las emociones son negativos? ¿A alguno realmente se le había ocurrido? ¿o era más bien que el dolor era casi un factor independiente del estado de ánimo, algo quizás casual, eventual y no necesariamente relacionado?. Si cuando estudias las obras para tu próxima clase de interpretación musical tus pensamientos son caóticos, y tu deseo es estar en cualquier otro lado haciendo cualquier otra cosa, o bien estás tan entusiasmado y deseoso de estar presente que pasas del entusiasmo a la frustración con demasiada facilidad, tus resultados se verán afectados, no importa lo mucho que te “concentres”. Aún una persona coordinada tendría serios problemas que resolver respecto a su dirección, si su deseo es escapar y dejar lo que está haciendo para ir a otro lado, o si su pasión por la actividad que realiza le hace cada vez menos capaz de dirigirse a si mismo.

Entonces, podemos asumir que sin un control de la dirección tendremos menos eficacia en el desarrollo de las actividades que nos propongamos para llevar adelante un trabajo, y sobre todo si esos esfuerzos están orientados a la performance, es decir, a cultivar algo que luego tendremos que poner en escena frente a un público.

Si piensas que necesitas “fortalecer el subconsciente” para evitar los bloqueos y la desmotivación, prueba buscar una clase de Alexander para comenzar a trabajar de este modo. Ahora, es cierto que podríamos desarrollar actividades independientes para trabajar cualquiera de los aspectos que inciden en la producción musical en escena, con el claro riesgo de sentir permanentemente aquella famosa sensación de que “siempre falta algo”. Tal sensación es muy frecuente en todos y quizás un poco más en los músicos, pero no es sano que nunca llegue a “resolver”. Tal tensión no debe existir para siempre, porque es signo de que no se ha llegado a un buen nivel en la interpretación.

La problemática esbozada se relaciona estrechamente con el problema musical, pero este último tiene ciertos aspectos notables que necesitan una perspectiva diferente, que pueda ser integrada al mismo trabajo. Nuestra musicalidad no va a ser completamente orgánica siempre, muchas veces hay que comprender otras cosas. No siempre se puede ser intuitivo en lo musical. Podrás realizar este trabajo en Consciencia Corporal para Músicos – Chile.

Citas:

¹ (Alexander, F. M.) Control Consciente y Constructivo del Individuo p. 233

² (Alexander, F. M.) Control Consciente y Constructivo del Individuo p. 235

Algunos autores en relación al tema Técnica Alexander/Músicos:

https://goo.gl/7meqJx

https://goo.gl/S05crE

https://goo.gl/w4nk37

https://goo.gl/rjdOSc

Un par de libros interesantes:

https://goo.gl/uxQpDD

https://goo.gl/X0Ebyd

Estudios serios:

https://goo.gl/NVPtYr

https://goo.gl/3h4UPI

https://goo.gl/jBfhXX

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